Somos ingobernables.El único amo que nos puede ser propicio es el Relámpago, que unas veces nos ilumina y otras nos hiende.-Rene Char. "Antología"
Rutas I
Deja la expectativa.
No hay lamentos.
Rutas.
Raudos autos escapados al aire.
Una realidad inserta en otra.
Giras el volante
su mecanismo, su pulmón,
un motor tan sediento como vos,
desafía.
Sobre la cinta gris
tu voz enmudece
y te caen encima
paisajes enajenados,
allí el museo de formas inertes,
hierros,
hombres sudorosos
trepan y escarban
sobre esos intestinos.
Más allá
el verde que se te olvida
extiende ramas.
¿Alguna plegaria?
Corremos rápido
enclavados en nuestro hábitat.
Es una anécdota
una villa, una carpa de circo.
Hoteles que guiñan sus luces
para vender amor por turno.
Vamos rápido,
los carteles aprisionan
de paraísos que no conoceremos.
Dame tu mano,
como una extensión
algo para asirme contra este zumbido "abejorros de aventuras"
para quedarnos en la superficie.
Libre el ciclista
bicicleta enloquecida de vuelo.
¿Cuándo reposa el hombre?
Ya no lo asisten ángeles,
y hay serpientes
para tragar pájaros
y encender la hoguera
de la ira.
Ojos de silencio
tentaciones.
Ciudades que conoció
Max Ernst
vegetales embalsamados.
Magia de formas
para incendiar
de imágenes nuestro paso.
Las hordas,
lo nocturnal
designios,
juegos, jardines babilónicos
medusas terrestres,
peces sin mar.
No hay lamentos.
Dame tu mano,
es un signo,
está cálida y viva.