The book of Alice
To Lewis Carrol and Paula
"...And we shall be amazed by every country we visit, for every country is new..."
M. Schwob.The book of Monelle.
TESTIMONY OF ALICE I
The needed oxygen, the open window.
Do you remember the girl with dreams
Who used to stroke cats in dark lanes?
Where they Alice an her old cat Dinah?
Her eyes grew inward,
duplicated girl,
yearning for a fresh look,
a verb in the indicative
destroys all the "we were-had-wandered",
struggle between realities
of narrow mosaics,
a row of doors,
carved glass.
Who named us
destiny of the other
limitative forces of existence?
Facing her own trial
the King an Queen of Hearts
sitting on their throne
Alice spoke to them:
"I sought to hold her in my arms
lose her amid my kisses
choke myself with tears
that came from within
timeles tears
elusive shadow.
Who was I looking for
through her,
but the other girl,
the girl who loved catas
the girl who
blossomed anywhere
timeless
my lost girl.
The black cat of a hallway in San Telmo.
girl moved by the forest
before the house
of Le Cobusier.
Girl who comes from Madrid
on a postcard
where on blue steps
whit deep eyes,
the girl of Kaene
and her cats
cry out
"they wait for you in Madrid"
Girl to defy the norm
at every moment,
to pull out elves
from a top hat to lighten nights.
Girl of Monelle
of black and white canes
of life and death
of sound and silence,
of ambivalence.
Girl that passes through the present
like a trail
that cherishes laughter,
a gesture,
a word.
Girl of immensity,
of being a rose,
the immeasurable one of Borges,
that unique rose
to believe
we can be more perfect
more beautiful.
I sought to embrace the son
possibly lying within her
she was lost and intact
timeless.
Free,
forever free
cradled by loneliness.
Some creatures are born
to be just a signal
a premonition.
-And I always knew it-
I knew that
we are always shivering with cold
ind the long night
of polarities.
My swift eyes
played
with time gust
and its different dimensions.
Enjoy light,
and enjoy shadow
hop from one place to another,
break the norm,
history
that ties and tyrannizes.
Cages.
The word is a weapon then
that can change inside us.
Be flesh,be warmth,
be sugar
be a dance
to release from ourselves
all the music
living
within us
paint
all that is grey
in a city,
paint a sad face,
be a sweet.
I sought the girl inside her
The invisible girl
clung to my legs,
climbed over me
blew air into my eyes
smiled
and I felt light
Had she ever departed from me, then?
She was rocking
on a swing to the sky,
her static eyes
tore down heroines
of foreign causes.
Rockingçon a swing to the sky,
she tore down old sorrows
hidden in stage prop couches
Theatre
to launch to life,
howl with fear
facing the ease of days
that are not invented
but solely
to be lived
She sleeps with me today
in a tender embrace
"my flesh returns to her flesh"
ALICE I
Alice cannot find the White Rabbit
in waistcoat and watch.
The hole of descent,
the bottle crying out
"drink me"
her changes in size,
the little golden key
and the door leading to the garden.
Alice seeks her country
with eyes of wonder,
she knows she will see the Tyrannical
Beheader Queen
she knows that in the Pool of Tears
she will drown in her
own tears,
her salty tears,
and she is alone,
no mice, no cats,
no Duchess, no Gryphon.
Alice stretches out her hands
naive,clumsy
through the looking-glass
the pack of cards
makes faces at her.
And it is a showcase.
A poster
an outfit.
Alice has a voice
a hidden scream
under her apron.
The Mock Turtle
appears and disappears,
it is a game of pretence.
Alice knows it.
The absurd
shall be there
in the Queen´s garden
and behind the looking -glass.
Alice promises herself
the defeat of the serpent
the encounter with the Mad Hatter
and the March hare,
because
it is possible to rebuild
what has been lost,
the scent of roses
that are white,
before fear
-white-
Alice does not want the poster
the purchase,the use,
the object,the trophies.
Alice thinks her country.
Loves her country
sings her country
laughs her country
whith no WHITE RABBIT
NO GUIDE
no guardian.
Alice is butterfly
is dove without serpents.
ALICE III THE FORGOTTEN STORY
Alice carries under her arm
the story that Lewis Carroll
forgot to tell.
Alice
and that story
held in her eyes.
She carries it.
And along her way,
together with the children,
Alice seeks the afternoon
of de never-ending tea.
She knows that the March Hare
has explored every burrow
and has sat down to wait.
There is rain
blurring mirrors,
shutting out her children.
Those countries
that dye before them.
But Alice
carries the story,
molds it to her skin,
to her bones,
she nurtures herself and as a wise female
she breastfeeds them.
She comes from magic,
cunning chess move,
unfinished chessboard
suspended in the air.
She comes from the garden
with dialogue amongst flowers,
she knits the sory, she winds it
for it to be warmth,
soft fleece
in adversity
Lewis Carroll
forgot to tell it
but it sparkles
inside, no endings
she squeezes it, bites it, possesses it,
and it is strength and it is tenderness,
feather-
mint-
it has defied the forest
that numbs names
-it is oblivion-
she shall live it.
Marta Macias (Fabularia 1990)
Tradución:M.Paula L.Macias.
Mariana D´Angelo.
www.wordweavers.com.ar
domingo, 27 de marzo de 2011
sábado, 26 de marzo de 2011
De FABULARIA- El Libro de Alicia
Esta sección DEL LIBRO DE ALICIA
está dedicado a Lewis Carrol y a Paula.
y tiene la siguiente cita:....y nos asombraremos de todo país que conozcamos, pues todo país es nuevo...Marcel Schwob (El Libro de Monelle)
Tenemos tambien su traducción al inglés efectuada por Paula Lopez MACIAS y Mariana Dangelo, profesoras de literatura inglesa (UNLP) Argentina.
El libro de Alicia
A Lewis Carrol y a Paula
“…Y nos asombraremos de todo país que
Conozcamos, pues todo país es nuevo…”
Marcel Schwob.
El Libro de Monelle”
EL TESTIMONIO DE ALICIA I
El oxígeno necesario, la ventana abierta.
¿Recuerdas la muchacha de los sueños?
¿La que acariciara gatos en callejuelas oscuras?
¿Acaso era Alicia y su vieja gata Dina?
Le crecían los ojos hacia dentro,
muchacha duplicada,
una necesidad de óptica reciente,
un verbo en indicativo
destruye todo los éramos-habíamos-andábamos,
lucha de realidades
de estrechos mosaicos,
una hilera de puertas,
vidrios tallados.
¿Quién nos puso
destino de los demás
limitativos enviones de la existencia?
Frente a su propio juicio
el Rey y la Reina de Corazones
sentados en su trono
Alicia les habló:
“Busqué tomarla entre mis brazos
extraviarla entre mis besos
asfixiarme con un llanto
que venía de mi
atemporal llanto
sombra esquiva.
A quién andaba buscando
sino a través de ella,
a la otra niña,
la niña de los gatos
la niña que sin tiempos
brotaba en cualquier lugar
mi niña extraviada.
El gato negro de un zaguán de San Telmo.
Niña agitada de bosque
frente a la casa
de Le Corbusier.
Niña que viene de Madrid
en una postal
donde desde unos peldaños azules
con profundos ojos,
la niña de Kaene
y sus gatos,
gritan
“te esperan en Madrid”.
Niña para desafiar en todo instante
lo establecido,
sacar de una galera
duendes para iluminar noches.
Niña de Monelle
de bastones blancos y negros
de vida y de muerte,
de ruido y de silencio,
de ambivalencias.
De pasar por el presente
como estela.
De atesorar una risa
un gesto,
una palabra.
De inmensidad,
de ser rosa,
la inconmensurable de Borges,
aquella única
para creer
que podemos ser más perfectos
más bellos.
Busqué abrazar al hijo
allí tal vez dentro de ella
estaba perdida e intacta
sin tiempo.
Libre,
libre siempre
acunada de soledad.
Hay seres que nacen
para ser solo una señal
un presagio.
-Y lo supe siempre-
Supe que siempre
estamos ateridos de frío
en la noche larga
de las polarizaciones.
Mis ojos veloces
jugaban
con las ráfagas del tiempo
y sus distintas dimensiones.
Gozar la luz,
y gozar las sombras,
saltar de un lugar a otro,
romper lo establecido,
la historia
que ata y tiraniza.
Jaulas.
Por eso el arma es una palabra
que puede transformarse en uno.
Ser carne, ser tibieza,
ser azúcar
ser danza
para expulsar de adentro
toda la música
que existe
en nosotros
pintar
todo lo gris
de una ciudad,
pintar un rostro triste,
ser caramelo.
Busque la niña en ella.
La invisible niña
se pegó a mis piernas,
trepó sobre mí
sopló a los ojos
sonrío
y me sentí liviana.
¿Acaso había partido de mí alguna vez?...
Estaba columpiándose
en una hamaca al cielo,
estáticos sus ojos
derrumbaban heroínas
de causas ajenas.
Columpiándose
en una hamaca al cielo,
derrumbaba viejos dolores
escondidos en divanes de utilería.
Teatro
para lanzarse a vivir,
aullar de miedo
frente al desparpajo de los días
que no se inventan
sino sólo y nada más que sólo
para vivirlos.
Ella hoy duerme conmigo
en un abrazo tierno
“mi carne vuelve a su carne”.
ALICIA –I
Alicia no encuentra el Conejo Blanco
del chaleco y el reloj.
El hoyo del descenso,
la botella que clama
“bébeme”
sus cambios de tamaño,
la llavecita de oro
y la puerta del jardín.
Alicia busca su país
con ojos de asombro,
Sabe que verá la Reina Tirana
Cortacabezas,
sabe que en el Estanque de las Lágrimas
podrá ahogarse con sus propias
lágrimas,
sus lágrimas saladas,
y está sola,
sin ratones, sin gatos
sin Duquesa, sin Grifo.
Alicia tiende las manos
ingenua, torpe
a través del espejo
el mazo de cartas
le pone rostros.
Y es un escaparate.
Un afiche
una vestimenta.
Alicia tiene voz
tiene un grito escondido
bajo el delantal.
La Tortuga fraguada
aparece y desaparece,
es un juego de simulacros.
Alicia lo sabe.
El absurdo
estará allá
en el jardín de la Reina
y detrás del espejo.
Alicia se promete
la derrota de la serpiente
el encuentro del Sombrerero
y la Liebre de Marzo,
porque
sí es posible reconstruir
lo extraviado,
el perfume de las rosas
que son blancas,
antes que el miedo
-blancas-
Alicia no quiere el afiche
la compra, la utilización,
el objeto, los trofeos.
Alicia piensa su país.
Ama su país
canta su país
ríe su país
sin CONEJO BLANCO
SIN GUIA
sin custodio.
Alicia es mariposa
Es paloma sin serpientes.
ALICIA III LA HISTORIA OLVIDADA
Alicia lleva debajo del brazo
la historia que olvidó
contar Lewis Carrol.
Alicia
y esa historia
lavada en sus ojos.
La lleva.
Y en su camino,
junto a los hijos,
Alicia busca la tarde
del té interminable.
Sabe que La Liebre de Marzo
ha explorado todas las madrigueras
y se ha sentado a esperar.
Hay lluvias
desdibujando espejos,
bloqueando las entradas a sus hijos.
Aquellos países
que se destiñen ante ellos.
Pero Alicia
lleva la historia,
la acomoda a su piel,
a sus huesos,
se alimenta y como hembra sabia
los amamanta.
Viene de la magia,
audaz jugada de ajedrez,
tablero inconcluso
suspendido en el aire.
Viene del jardín
con diálogo de flores,
teje la historia la ovilla
para que sea abrigo,
vellones suaves
ante la adversidad.
Lewis Carrol
olvidó contarla
pero ella fulgura
dentro, sin finales.
la aprieta, la muerde, la posee,
y es fuerza y es ternura,
pluma-
menta –
ha desafiado el bosque
que adormece los nombres
-es olvido-
la vivirá.
En la próxima entrada recibirán el texto en inglés.
está dedicado a Lewis Carrol y a Paula.
y tiene la siguiente cita:....y nos asombraremos de todo país que conozcamos, pues todo país es nuevo...Marcel Schwob (El Libro de Monelle)
Tenemos tambien su traducción al inglés efectuada por Paula Lopez MACIAS y Mariana Dangelo, profesoras de literatura inglesa (UNLP) Argentina.
El libro de Alicia
A Lewis Carrol y a Paula
“…Y nos asombraremos de todo país que
Conozcamos, pues todo país es nuevo…”
Marcel Schwob.
El Libro de Monelle”
EL TESTIMONIO DE ALICIA I
El oxígeno necesario, la ventana abierta.
¿Recuerdas la muchacha de los sueños?
¿La que acariciara gatos en callejuelas oscuras?
¿Acaso era Alicia y su vieja gata Dina?
Le crecían los ojos hacia dentro,
muchacha duplicada,
una necesidad de óptica reciente,
un verbo en indicativo
destruye todo los éramos-habíamos-andábamos,
lucha de realidades
de estrechos mosaicos,
una hilera de puertas,
vidrios tallados.
¿Quién nos puso
destino de los demás
limitativos enviones de la existencia?
Frente a su propio juicio
el Rey y la Reina de Corazones
sentados en su trono
Alicia les habló:
“Busqué tomarla entre mis brazos
extraviarla entre mis besos
asfixiarme con un llanto
que venía de mi
atemporal llanto
sombra esquiva.
A quién andaba buscando
sino a través de ella,
a la otra niña,
la niña de los gatos
la niña que sin tiempos
brotaba en cualquier lugar
mi niña extraviada.
El gato negro de un zaguán de San Telmo.
Niña agitada de bosque
frente a la casa
de Le Corbusier.
Niña que viene de Madrid
en una postal
donde desde unos peldaños azules
con profundos ojos,
la niña de Kaene
y sus gatos,
gritan
“te esperan en Madrid”.
Niña para desafiar en todo instante
lo establecido,
sacar de una galera
duendes para iluminar noches.
Niña de Monelle
de bastones blancos y negros
de vida y de muerte,
de ruido y de silencio,
de ambivalencias.
De pasar por el presente
como estela.
De atesorar una risa
un gesto,
una palabra.
De inmensidad,
de ser rosa,
la inconmensurable de Borges,
aquella única
para creer
que podemos ser más perfectos
más bellos.
Busqué abrazar al hijo
allí tal vez dentro de ella
estaba perdida e intacta
sin tiempo.
Libre,
libre siempre
acunada de soledad.
Hay seres que nacen
para ser solo una señal
un presagio.
-Y lo supe siempre-
Supe que siempre
estamos ateridos de frío
en la noche larga
de las polarizaciones.
Mis ojos veloces
jugaban
con las ráfagas del tiempo
y sus distintas dimensiones.
Gozar la luz,
y gozar las sombras,
saltar de un lugar a otro,
romper lo establecido,
la historia
que ata y tiraniza.
Jaulas.
Por eso el arma es una palabra
que puede transformarse en uno.
Ser carne, ser tibieza,
ser azúcar
ser danza
para expulsar de adentro
toda la música
que existe
en nosotros
pintar
todo lo gris
de una ciudad,
pintar un rostro triste,
ser caramelo.
Busque la niña en ella.
La invisible niña
se pegó a mis piernas,
trepó sobre mí
sopló a los ojos
sonrío
y me sentí liviana.
¿Acaso había partido de mí alguna vez?...
Estaba columpiándose
en una hamaca al cielo,
estáticos sus ojos
derrumbaban heroínas
de causas ajenas.
Columpiándose
en una hamaca al cielo,
derrumbaba viejos dolores
escondidos en divanes de utilería.
Teatro
para lanzarse a vivir,
aullar de miedo
frente al desparpajo de los días
que no se inventan
sino sólo y nada más que sólo
para vivirlos.
Ella hoy duerme conmigo
en un abrazo tierno
“mi carne vuelve a su carne”.
ALICIA –I
Alicia no encuentra el Conejo Blanco
del chaleco y el reloj.
El hoyo del descenso,
la botella que clama
“bébeme”
sus cambios de tamaño,
la llavecita de oro
y la puerta del jardín.
Alicia busca su país
con ojos de asombro,
Sabe que verá la Reina Tirana
Cortacabezas,
sabe que en el Estanque de las Lágrimas
podrá ahogarse con sus propias
lágrimas,
sus lágrimas saladas,
y está sola,
sin ratones, sin gatos
sin Duquesa, sin Grifo.
Alicia tiende las manos
ingenua, torpe
a través del espejo
el mazo de cartas
le pone rostros.
Y es un escaparate.
Un afiche
una vestimenta.
Alicia tiene voz
tiene un grito escondido
bajo el delantal.
La Tortuga fraguada
aparece y desaparece,
es un juego de simulacros.
Alicia lo sabe.
El absurdo
estará allá
en el jardín de la Reina
y detrás del espejo.
Alicia se promete
la derrota de la serpiente
el encuentro del Sombrerero
y la Liebre de Marzo,
porque
sí es posible reconstruir
lo extraviado,
el perfume de las rosas
que son blancas,
antes que el miedo
-blancas-
Alicia no quiere el afiche
la compra, la utilización,
el objeto, los trofeos.
Alicia piensa su país.
Ama su país
canta su país
ríe su país
sin CONEJO BLANCO
SIN GUIA
sin custodio.
Alicia es mariposa
Es paloma sin serpientes.
ALICIA III LA HISTORIA OLVIDADA
Alicia lleva debajo del brazo
la historia que olvidó
contar Lewis Carrol.
Alicia
y esa historia
lavada en sus ojos.
La lleva.
Y en su camino,
junto a los hijos,
Alicia busca la tarde
del té interminable.
Sabe que La Liebre de Marzo
ha explorado todas las madrigueras
y se ha sentado a esperar.
Hay lluvias
desdibujando espejos,
bloqueando las entradas a sus hijos.
Aquellos países
que se destiñen ante ellos.
Pero Alicia
lleva la historia,
la acomoda a su piel,
a sus huesos,
se alimenta y como hembra sabia
los amamanta.
Viene de la magia,
audaz jugada de ajedrez,
tablero inconcluso
suspendido en el aire.
Viene del jardín
con diálogo de flores,
teje la historia la ovilla
para que sea abrigo,
vellones suaves
ante la adversidad.
Lewis Carrol
olvidó contarla
pero ella fulgura
dentro, sin finales.
la aprieta, la muerde, la posee,
y es fuerza y es ternura,
pluma-
menta –
ha desafiado el bosque
que adormece los nombres
-es olvido-
la vivirá.
En la próxima entrada recibirán el texto en inglés.
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