
Mi tercer libro. Nacido en La Plata, Editado en Buenos Aires. Corren los años de finales de la década del 60 y comienzos del 70.Marta es una estudiante de la Facultad de Derecho de La Plata. Las leyes.Carrera elegida con la convicción que a través de ellas se lograba una sociedad mejor.Utopía. Mientras las palabras convertidas en poemas danzaban juntos con sus pies desde una infancia llena de riquezas: el abuelo inmigrante español, la música, las gaitas.Las tias adolescentes. Abuela pequeñita y dulce. Mamá bella, papá soñador. Marta navega entre rios de palabras, sus libros Sombras Azules y Vientos de Fragua en 1965 y 1967 le abren las puertas a publicaciones en los diarios de su ciudad. La partida a La Plata, lleva en su pequeño avío voces imágenes, la vida en su esplendor de sus pocos años. Series del Ermitaño, se presenta en la Faculad de Ciencias Exactas de La Plata, luego en distintas instituciones y centros universitarios.Allí mi voz y la música de Camilo Diaz Pardo, del Chango Mander, los primeros audiovisuales con Osvaldo Pamparana, Luis Rodriguez .Es el Jueves 13 de Agosto de 1970 espectáculo donde los poemas se alternan con música pintura y fotografías .El Diario El Dia de La Plata, publica una nota donde se resalta el título "Una chica y sus poemas."Algo distinto en la ciudad de muchos estudiantes, amigos de otros países. Epoca donde se empezaba a desafiar lo establecido.Lo injusto de una sociedad. Dice Luis Foti ,periodista y Licenciado en letras :... " Su poesía ha evolucionado desde un originario intimismo hasta la invención de un arquetipo como resumen y superación de toda su obra anterior. La figura del Ermitaño ilumina la contradicción básica de toda existencia. En forma poética devela y proyecta en su Ermitaño una oposición elemental y profunda a la vez. Una parte su arquetipo vive en los tejados, en la esperanza y en la luz, Otra parte se asfixia en las jaulas y la cerrazón de lo convencional y establecido.La oposición tejado/jaula/esperanza/convención, descubre un desgarramiento no siempre visto con claridad en la vida cotidiana.Señala una vez más esa tensión tipicamente humana entre la aventura y el orden, entre la aspiración a una libertad absoluta y los condicionamientos de concretas e insoslayables situaciones. Las facetas del Ermitano serán en realidad otros tantos caminos en procura de un acomodamiento que limite las tensiones de la contradicción fundamental.Frente a lo convencional ,El Ermitaño (que todos somos) opondrá el grito y el estallido, el llamado a la libertad de los tejados.Ante el amor, el Ermitaño procurará conservar intacta cierta parte de sí. De Cara a la vida, tratará de nueva manera superar la jaula y las contricciones del orden, aspirando a construir una ronda aventurera. Series del Ermitaño será así, mas profundamente el esfuerzo de superar una tensión, eligiendo constantemente lo creativo que conlleva: la libertad, la individualidad en la comunicación , la aventura que danza la ronda de la vida.M.M. descubrirá a través de sus poemas que por encima del "hormiguero redondo" existe otra especie,asombrada "que se escapa de la regla".El mensaje de Series del Ermitaño se resume en la propuesta de creación de un hombre nuevo que supere la rutina cotidiana. Es, en definitiva, un llamado a la imaginación y a los poderes creativos del hombre.1970.
SERIES DEL ERMITAÑO
Tengo sed de tejados.
ESTA PERMANENCIA
Está
como si estuviera siempre
la misma instalación
de tejados,
el otro rostro
óxido, pan de pájaros
gárgolas ocres
y alborozadas de lluvia
el maniático rostro pastoso
de las azoteas
el aliento áspero
que sale de las cosas
las cañerias arteriales
rígido hombro
ficticio, abroquelado
en camisas de fuerza
respira bajo
el monólogo de la noche
es la mirada
que nos damos
como si un corrompido ácido
navegara entre paredes
y chapas mohosas
jubiladas
del ojo pequeño
que copela metales
a ventana cerrada
él está allí
mitad gato en el
dominio del salto
en el gesto felino
sueña más allá
de la tiranía nocturna
se despedaza
como si desde el profundo
órgano se expandiera
gota de hiel
explotada
en una constante
rotación de edades
antagónicas
rebelde, suelto,
genital grito
se ufana
lame el único llamado
el único vestíbulo
donde cavar señales.
A veces acostumbramos
a dormir
¿pero alguien vela
nuestro brazo tendido?
Hay seres
que mantienen en ascuas
como si siempre
estuvieran listos a saltar
a naufragar
o acaso
ser estela sin saberlo
Mientras la ramera
gorjea su canción repetida,
la caricia tentada
¿Dónde duermen los hijos
que navegan en espermas
sin gloria?
lento río
el gorjeo
la canción repetida.
Tengo sed de tejados
cuando asfixia
la estrechez de las puertas
uno quiere
el rescate
de la nota perdida
bajo escombros biológicos
Oh, biológicos
es la vida
El gusano que trepa
la luciérnaga
un haz de promesas
el camino
la escarcha
esta náusea
el exilio
El ermitaño sueña en los tejados
y tiene un sueño propio.
DE NUESTRAS CONFESIONES Y SU LLEGADA
Yo no te dije nada
de lo inservible que nos navega dentro
un enanismo crónico
de podos detenidos
y me puse a describir el esqueleto porque hay cosas
ciéntificas que me gustan
imaginar la caja descubierta
en piezas con título de doctos
tibia rótula fémur cronológicos
y jugar como niño
e su propio rompecabezas
porque tambien se goza
con la conciencia de la casa a cuestas
yo no te dije nada
ni pregunté arrojando
mi semental vivencia
-por qué es tan fácil el silencio?
hubiera dicho
de mi oficio de relojería
la luz que da al objeto
y mi paciente indagación
de atrapa luciérnaga
hubiera sacado de mi bolsillo interior
el muestrario profuso
de palabras
y enarbolarlas todas
como una bandera airosa
y descolorida
tedie de estrellas encuadradas
como decir que estaba fuera de ellas
y hay noches cósmicas visionarias
que brotan a mi lado
hacen pie
me sostiene
para esta catarsis
de ares y de nones
de lluvia y de sequía
de rico y de pobre
de muerte vida
de arquitectura plena
y descalabreado villorrio
-viste esa lluvia oblicua
arrayada como si evadiera suelo?
y el ermitaño
que llega cuando no lo esperamos
tiene los ojos tercos
y nos invita con el café de invierno
en cada sorbo
le prestamos
nuestra única lágrima
y se regocija
de que nos amemos en su presencia
yo no te dije nada
que lo dejamos estar
hasta desvalijarlo todo
maltrecho apaleado
por el furor blanco
indefinido
de tu desnudes y la mía
a veces quiero decirte lo que te digo
de otra manera
y giro rondo bautizando paredes
hasta que pienso que me estás mirando
y se me han ido los ojos
(seguimos otro día con este poemario)
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